Curar el cáncer de recto sin perder el recto: El estudio STAR-TREC abre una nueva era.

28 septiembre, 2026

 

 

Resumen elaborado por el Dr. José López Torrecilla,

miembro del Comité Científico de Fundación QUAES, a partir del estudio STAR-TREC publicado en The Lancet Oncology.

 

Escenario actual

El cáncer de recto tiene una tasa de incidencia anual en España de 28,8 nuevos casos por cada 100.000 habitantes, lo que representa unos 14.262 diagnósticos, siendo esta cifra el 32% de los canceres colo-rectales (44.573 nuevos casos/anuales), el tumor más frecuente en España. En los últimos años el cáncer colo-rectal está teniendo un incremento del 3% anual en personas menores de 50 años, por lo que la detección precoz mediante pruebas como el test de sangre oculta en heces o la colonoscopia, resulta de vital importancia para mejorar la supervivencia, que se sitúa globalmente en torno al 62-64 % a los cinco años.

Durante décadas, el tratamiento estándar del cáncer de recto ha sido la escisión total del mesorrecto (TME), una operación muy eficaz para curar la enfermedad. Sin embargo, esta cirugía puede dejar secuelas importantes como la necesidad de un estoma permanente (bolsa de colostomía), alteraciones del tránsito intestinal, problemas urinarios y disfunción sexual. Por ello, muchos especialistas buscan alternativas que permitan conservar el recto cuando el tumor responde muy bien al tratamiento.

Un estudio publicado recientemente en The Lancet Oncology, denominado STAR-TREC, con la participación de 37 hospitales de varios países europeos (UK, Holanda, Suecia, Dinamarca y Bélgica), realizado entre 2017 y 2024, trató de averiguar si una estrategia de preservación del órgano, adaptada a la respuesta a radioterapia o radio-quimioterapia, puede evitar la cirugía radical en pacientes con cáncer de recto localizado (T1-T3b N0) por resonancia magnética, manteniendo un adecuado control del tumor.

Diseño del estudio

STAR-TREC es un ensayo internacional, multicéntrico, abierto, fase 2/3, de grupos paralelos. Fase 2: aleatorización 1:1:1 (RT-QT larga-OP, RT corta-OP, TME). Fase 3: diseño de preferencia parcialmente aleatorizado (quienes eligen preservación de órgano se aleatorizan 1:1 entre RT-QT larga-OP, RT corta-OP; quienes prefieren cirugía van directamente a TME).

 

Material y método del estudio

STAR-TREC incluyó 503 pacientes, de los cuales 409 recibieron tratamiento y fueron analizados. Todos tenían tumores pequeños o intermedios (T1–T3b, sin ganglios ni metástasis) de un tamaño ≤40 mm, es decir, un grupo con muy buen pronóstico. La edad media fue de 67 años y el 72% fueron varones.

Los investigadores compararon dos formas de tratamiento conservador: radio-quimioterapia larga duración (RT-QT larga) 163 pacientes, administrada durante cinco semanas junto con capecitabina, y radioterapia corta duración (RT corta) 168 pacientes, completada en solo cinco días. Ambas seguían un mismo algoritmo: si el tumor desaparecía clínicamente, el paciente entraba en vigilancia (“observar y esperar”); si quedaba un pequeño resto, se realizaba una extirpación local y solo los tumores con mala respuesta pasaban a cirugía radical. Los pacientes que eligieron cirugía 78 pacientes fueron directamente a TME primaria.

El Objetivo primario del estudio es la preservación del órgano a 30 meses, es decir recto intacto, sin TME, sin estoma y sin recurrencia local.

El trabajo actual es el análisis a 12 meses: Supervivencia libre de TME, respuesta clínica completa, toxicidad grave, tasa de escisión transanal (TAE) y calidad de vida.

Resultados

  • El resultado más importante fue la supervivencia libre de cirugía radical a los 12 meses, 78,5% para la RT-QT larga frente al 60,6% RT corta, es decir, aproximadamente ocho de cada diez pacientes tratados con RT-QT larga evitaron la extirpación completa del recto durante el primer año.
  • La respuesta clínica completa fue 64% para la RT-QT larga vs 36% RT corta.
  • Cirugía TME por falta de respuesta: Ocurrió en el 17% (27/163) tras RT-QT larga frente al 33% (55/168) tras RT corta.
  • No diferencias significativas a 12 meses en control pélvico, supervivencia libre de metástasis o supervivencia global.
  • La estrategia conservadora mostró una toxicidad reducida respecto a la cirugía. Eventos adversos grado ≥3: 8% (preservación de órgano) vs 19% (TME).
  • Las complicaciones digestivas graves fueron menos frecuentes con el tratamiento conservador y las complicaciones relacionadas con procedimientos también disminuyeron. El único fallecimiento del estudio ocurrió tras una complicación quirúrgica en el grupo tratado con TME.
  • Un aspecto relevante es la calidad de vida. Los pacientes operados presentaron un deterioro funcional más acusado durante los primeros meses, mientras que quienes conservaron el recto recuperaron antes su actividad cotidiana y mostraron mejores resultados intestinales al cabo de un año.

 

Para muchos pacientes, evitar un estoma permanente puede tener un impacto tan importante como el propio tratamiento del cáncer.

Consideraciones de los autores

Los autores insisten en la prudencia. Este trabajo no demuestra todavía que ambas estrategias sean equivalentes en curación, porque el objetivo principal del ensayo se evaluará a los 30 meses y los datos de supervivencia libre de enfermedad, recurrencia local y supervivencia global todavía no están maduros. El seguimiento prolongado será esencial para confirmar que conservar el recto no aumenta el riesgo de recaída.

La editorial que acompaña al estudio sitúa estos resultados como un gran cambio en la oncología moderna. Ya no se trata únicamente de curar el cáncer, sino de curar preservando la función y la calidad de vida. Las guías europeas más recientes ya contemplan dos itinerarios terapéuticos: uno orientado a la cirugía radical y otro a la preservación de órgano, siempre mediante una cuidadosa selección de pacientes y una decisión compartida entre médico y paciente.

 

Conclusiones

STAR-TREC representa la evidencia más sólida, hasta la fecha, en favor de la preservación del órgano en el cáncer de recto precoz e intermedio.

La radioquimioterapia de cinco semanas es claramente superior a la radioterapia de corta duración para evitar la cirugía en el análisis a los 12 meses, con menor toxicidad y mejor calidad de vida. Estos datos consolidan la RT-QT de larga duración como la mejor estrategia neoadyuvante en el cáncer de recto precoz e intermedio.

Los resultados definitivos para modificar por completo el estándar oncológico de la cirugía, dependerán de las tasas de recurrencia y supervivencia a largo plazo.

 

Simon P Bach, David Sebag-Montefiore, Victoria Homer, Alexandra Gilbert, Ane Appelt, Ian Geh, Geerard L Beets, Jacobus Burger, Eva Angenete, Gunnar Baatrup, Karen-Lise Garm Spindler, Karin Haustermans, Fabian Holman, Ellen M Kerkhof, Emily Lam, Stephan Korsgen, Anna Martling, Albert Wolthuis, Issam Al-Najami, Pehr Lind, Femke P Peters, Mark Teo, Nicholas P West, Simon Gates, Corrie A M Marijnen, Johannes H W de Wilt, on behalf of the STAR-TREC Collaborative. Chemoradiotherapy versus short-course radiotherapy for response-adapted organ preservation in early-stage and intermediate-stage rectal cancer (STAR-TREC): 12-month results of an international, multicentre, open-label, parallel-group, randomised, phase 2/3 trial. Lancet Oncol 2026; 27: 1120–32.  https://doi.org/10.1016/ S1470-2045(26)00228-7

 

Comment: Emmanouil Fokas, Ralf-Dieter Hofheinz. STAR-TREC and TESAR trials: strengthening the evidence for organ preservation in rectal cancer. https://doi.org/10.1016/ S1470-2045(26)00251-2

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