
Texto elaborado por el Dr. Javier Chorro, cardiólogo y miembro del Comité Científico de la Fundación QUAES, a partir del artículo de acceso abierto de la revista European Heart Journal : https://doi.org/10.1093/eurheartj/ehag154
La prevención de las enfermedades cardiovasculares (ECV) forma parte del conjunto de medidas necesarias para conseguir mejorar la salud de la población. La insuficiencia cardíaca (IC) afecta a una elevada proporción de los pacientes con ECV y tanto su tratamiento como el de las causas que conducen a la aparición de este síndrome constituye uno de los pilares básicos para disminuir la morbimortalidad asociada. Los datos epidemiológicos globales muestran que, a nivel mundial, la prevalencia de la IC ha aumentado en épocas recientes, hecho que subraya la necesidad de controlar las causas y mejorar la prevención.
La evaluación del riesgo mediante la utilización de escalas como las difundidas por la Sociedad Europea de Cardiología en relación con la enfermedad cardiovascular asociada a la aterosclerosis coronaria, la diabetes o las dislipemias (SCORE2, SCORE-OP, SCORE-DIABETES) permite orientar los tratamientos encaminados a la prevención y tratamiento de las ECV, aunque no son específicas para la predicción del riesgo de IC. Por otra parte, como señalan los autores del artículo recientemente publicado en la revista European Heart Journal (2026, 47, 4758–4772 https://doi.org/10.1093/eurheartj/ehag154) la mayoría de los modelos existentes de predicción del riesgo de IC no se centran en personas sin ECV previa, y no son adecuados para su utilización en estrategias de prevención primaria. Para abordar estas limitaciones se ha desarrollado un nuevo modelo (SCORE2-HF) dirigido a la predicción del riesgo de IC en personas mayores de 40 años sin ECV previa, en toda Europa.
Los autores, al plantear el trabajo, se han formulado la siguiente pregunta: ¿puede un modelo de predicción centrado en la prevención primaria estimar el riesgo de incidencia de IC en regiones europeas con diferentes prevalencias de esta enfermedad? Con esta finalidad han utilizado los datos de 25 cohortes prospectivas (14 países, 611.778 individuos, 21.818 eventos de IC incidente) para construir los modelos específicos por sexo y ajustados por riesgos competitivos, incluyendo las siguientes variables: edad, tabaquismo, presión arterial sistólica, tratamiento antihipertensivo, índice de masa corporal (IMC), tasa de filtración glomerular estimada y diabetes mellitus tipo 2 (incluyendo la edad al diagnóstico y la hemoglobina glucosilada).
Los modelos se han recalibrado utilizando estadísticas de ámbito europeo de la Organización Mundial de la Salud y registros sanitarios vinculados de cinco países (>36 millones de individuos, 515.466 eventos de IC incidente). La recalibración se efectuó considerando la incidencia actual de IC, a 10 y 30 años, en cuatro regiones de riesgo europeas (riesgo bajo, moderado, alto y muy alto). La escala SCORE2-HF se validó utilizando datos de otras tres cohortes (tres países; 1.336.824 participantes; 36.841 eventos de IC incidente).
Resultados: En las tres cohortes de validación externa, los índices C, que miden la capacidad que tiene el modelo para diferenciar los grupos estudiados (siendo el valor máximo 1) fueron 0,827, 0,839 y 0,874. Se observó también que los riesgos estimados con esta escala variaron considerablemente según los factores de riesgo individuales y la región de riesgo. Por ejemplo, en la región de riesgo bajo, el riesgo medio a 10 años para personas de 70 años con ningún factor, frente a los que tienen cuatro factores de riesgo adversos (tabaquismo, diabetes mellitus tipo 2, hipertensión e IMC ≥ 30 kg/m²), fue del 8 % frente al 24 % en hombres y del 6 % frente al 20 % en mujeres. En la región de riesgo muy alto, el cálculo efectuado para las personas con cuatro factores adversos fue del 59 % en hombres o mujeres de 70 años.
Los autores señalan que el desarrollo y validación del algoritmo permite avanzar en la prevención de la IC en las poblaciones europeas, ya que aporta la estimación del riesgo de desarrollar IC a los 10 y 30 años en personas mayores de 40 años, con o sin diabetes mellitus tipo 2 y sin antecedentes de ECV o IC. Con ello complementan los algoritmos existentes e incorporan información disponible de forma rutinaria para la estimación del riesgo en el ámbito de la atención primaria. La identificación de riesgo alto de IC facilita la aplicación más personalizada de las intervenciones preventivas.
En la discusión de los resultados obtenidos los autores señalan varios aspectos a tener en cuenta: Que el algoritmo ha sido recalibrado para ajustarse al riesgo de IC observado en las amplias poblaciones objetivo de prevención primaria de cuatro regiones de riesgo europeas, mientras que los modelos anteriores eran propensos a una estimación menos precisa, al no tener en cuenta las variaciones de riesgo según la fuente de datos o la ubicación geográfica. Que el enfoque de recalibración se ha diseñado de manera que los modelos puedan actualizarse fácilmente. También subrayan que el enfoque de recalibración emplea los mismos métodos y definiciones de regiones de riesgo europeas que otros modelos recomendados por la Sociedad Europea de Cardiología (p. ej., SCORE2, SCORE2-OP y SCORE2-Diabetes) y que la estimación del riesgo de ECV e IC podría integrarse fácilmente en toda Europa, potenciando así las estrategias de prevención primaria (solo se requiere información adicional sobre la tasa de filtración glomerular estimada, el índice de masa corporal y el uso de medicación antihipertensiva). El algoritmo desarrollado aporta información nueva y a la vez complementaria a la de los modelos SCORE2, ofreciendo una visión más completa del riesgo cardiovascular total al que se enfrentan los individuos y también permite la estimación del riesgo de IC a 30 años en personas menores de 60 años, es decir permite evaluar el riesgo a largo plazo en individuos más jóvenes con una carga considerable de factores de riesgo, cuyo riesgo a 10 años podría parecer moderado.
Consideran que la nueva escala ilustra la clasificación de riesgo esperada de los individuos con datos estimados de todos los países europeos, y pone de manifiesto que las proporciones de individuos en categorías de riesgo específicas varían considerablemente entre países. Con ello, los responsables de formular políticas y los profesionales sanitarios pueden disponer de herramientas adaptadas, que faciliten la toma de decisiones más adecuadas.
Fuente (acceso abierto):
SCORE2-HF Writing Group and European Society of Cardiology’s Cardiovascular Risk Collaboration (CRC) Unit. Prediction of incident heart failure in individuals without prior cardiovascular disease: the SCORE2-HF risk model. European Heart Journal (2026) 47, 4758–4772.
https://doi.org/10.1093/eurheartj/ehag154
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