Resumen de la Dra. Concha Lopez, miembro del Comité Científico de QUAES, basado en el artículo de la agencia SINC ( https://www.agenciasinc.es/Noticias/Una-dosis-de-hierro-intravenoso-durante-el-embarazo-reduce-la-posibilidad-de-padecer-anemia-materna ) y el estudio Intravenous iron for non-anaemic iron deficiency in pregnancy: a multicentre, two-arm, randomised controlled trial, de la Universidad de Granada, publicado en la revista The Lancet Haematology, 2026.
La deficiencia de hierro durante el embarazo es una condición poco diagnosticada que puede perjudicar tanto a la madre como al recién nacido. Los autores de este estudio apuestan por reconsiderar las estrategias de detección actuales e incorporar la medición sistemática de ferritina al inicio de la gestación.
La anemia por deficiencia de hierro durante el embarazo tiene una alta incidencia global, afectando aproximadamente al 37-40% de las embarazadas a nivel mundial. Aunque la prevalencia varía según la región —siendo más alta en África (57%), Asia (48%), Latinoamérica (23%), y en países desarrollados la incidencia varía entre el 15% y el 25%, entre los que se sitúa España.
En concreto, la afección se caracteriza por poseer unas reservas bajas de este mineral —detectables en la ferritina— a pesar de mantener niveles normales de hemoglobina, lo que dificulta su identificación en los controles prenatales habituales, donde generalmente solo se evalúa la hemoglobina.
Esta deficiencia puede desembocar en una anemia materna y se ha asociado con problemas gestacionales, como fatiga extrema y restricción del crecimiento fetal, y neonatales, como menores reservas de hierro en el recién nacido.
Un ensayo clínico multicéntrico publicado recientemente en la revista The Lancet Haematology, liderado por la Universidad de Granada y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP), demuestra que la administración de hierro intravenoso, añadida a la profilaxis oral habitual, aumenta la concentración de hemoglobina materna antes del parto en mujeres embarazadas con deficiencia de hierro sin anemia, reduciendo de forma muy significativa el riesgo de desarrollar una posterior anemia materna y mejorando la salud de los recién nacidos.
El ensayo, denominado FAIR-Trial, con pacientes de tres hospitales de Lahore (Pakistán) incluye a 600 mujeres embarazadas mayores de 18 años con deficiencia de hierro no anémica (hemoglobina de 11–13 g/dL y ferritina <30 μg/L).
Durante el segundo trimestre hasta el final del embarazo se ha evaluado si la administración de una dosis única de 1.000 mg de hierro intravenoso, añadida al tratamiento oral estándar de dosis diarias de 30 mg. El resultado primario fue el cambio medio en la concentración de hemoglobina materna desde el inicio del tratamiento hasta las 36 semanas de gestación. Las participantes fueron asignadas aleatoriamente a uno de los dos grupos: un grupo de control, que recibió únicamente la suplementación oral y un grupo de intervención que recibió, además, la dosis de hierro por vía intravenosa.
Los resultados en el grupo de intervención mostraron un aumento medio de hemoglobina de 0,74 g/dL en comparación con el grupo control, además de que ninguna de las participantes experimentó acontecimientos adversos graves o potencialmente mortales.
También detectaron que mientras que el 74 % de las mujeres tratadas solo con hierro oral desarrollaron anemia antes del parto, esta cifra se redujo al 23 % en el grupo que recibió hierro intravenoso.
Los beneficios se extienden también a los recién nacidos. La restricción del crecimiento fetal afectó al 11% de los bebés del grupo control, frente a solo el 1% en el grupo de intervención. Además, aquellos neonatos cuyas madres han recibido hierro intravenoso presentaron un mayor peso al nacer (3,2 kg frente a 2,9 kg) y mayores reservas de hierro en sangre del cordón umbilical.
A la luz de estos hallazgos, los autores recomiendan reconsiderar las estrategias de detección actuales e incorporar la medición sistemática de ferritina, es decir, las reservas de hierro, al inicio del embarazo.
Esto se debe a que “la evaluación exclusiva de la hemoglobina resulta insuficiente para detectar a las mujeres en riesgo”, según indica el líder del estudio e investigador del CIBERESP en la Universidad de Granada, Khalid Saeed Khan. “La identificación temprana permitiría aplicar intervenciones seguras y eficaces como la administración de hierro intravenoso”, señala el equipo investigador.
Referencia
Wasim, T.et al. Intravenous iron for non-anaemic iron deficiency in pregnancy: a multicentre, two-arm, randomised controlled trial. The Lancet Haematology, 2026.
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