Artículo elaborado por el Dr. José López Torrecilla, miembro del Comité Científico de Fundación QUAES, a partir del estudio “2026 ACSM Worldwide Fitness Trends. Future Directions of the Health and Fitness Industry”, publicado en ACSM’s Health & Fitness Journal ( https://journals.lww.com/acsm-healthfitness/fulltext/2025/11000/2026_acsm_worldwide_fitness_trends__future.8.aspx
)
Cada año, el American College of Sports Medicine (ACSM), una de las instituciones científicas más influyentes en el ámbito del ejercicio y la salud, pregunta a miles de profesionales del sector, cuáles serán las grandes tendencias del fitness. El informe del 2026, publicado recientemente en el Health & Fitness Journal (2026 ACSM Worldwide Fitness Trends. Future Directions of the Health and Fitness Industry) muestra como el fitness está experimentando una transformación profunda, alejándose de los enfoques puramente estéticos para centrarse en la longevidad, la salud mental y la medicina preventiva, es decir el ejercicio como una herramienta clave para la salud física, mental y social de la población.
La encuesta, que recoge más de 1.500 encuestas de entrenadores, fisiólogos del ejercicio, profesionales sanitarios y gestores de centros deportivos, dibuja un panorama claro: el fitness del futuro es más personalizado, más tecnológico y, sobre todo, más integrado con la salud.
La Tecnología como Aliada Invisible
Por tercer año consecutivo la tecnología de los dispositivos que llevamos (relojes inteligentes, pulseras de actividad y monitores de frecuencia cardíaca) ocupan el primer puesto en cuanto a tendencia de utilidad en la vida diaria, ya no solo cuentan pasos, ahora integran biosensores avanzados para medir la presión arterial, la glucosa en sangre y hasta detectar caídas. Esta tendencia se complementa con el uso de datos (Data-Driven Technology), que los profesionales pueden utilizar para analizar por ejemplo, la variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV) o la calidad del sueño y con ello ajustar los entrenamientos en tiempo real, evitando el sobreentrenamiento. El informe insiste en que el valor real de esta tecnología depende de profesionales capaces de interpretar los datos y traducirlos en decisiones útiles para la salud.
El Enfoque en la Longevidad
La segunda gran tendencia son los programas de ejercicio para personas mayores. El motivo es sencillo: la población envejece y, por primera vez, los mayores de 65 años son uno de los grupos que más acuden a gimnasios y centros de actividad física.
El enfoque ha cambiado. Ya no se trata de “gimnasia para mayores”, sino de entrenamiento de fuerza, equilibrio y movilidad para prevenir caídas, mantener la autonomía y mejorar la calidad de vida. El mensaje es claro: entrenar no es solo cosa de jóvenes ni de atletas; es una inversión en independencia futura.
La tendencia destacada actual es el entrenamiento de fuerza tradicional (pesas libres, ejercicios básicos), la razón es simple: funciona. Mejora la salud ósea, la movilidad, el metabolismo y la capacidad funcional a cualquier edad. A esto se suman tendencias como el entrenamiento funcional, el trabajo de equilibrio y las actividades grupales recreativas, que aportan un componente social clave para mantener la constancia.
Salud Holística: Mente, Peso y Enfermedades Crónicas
El ejercicio se está consolidando como una «medicina» esencial. El ejercicio para el control del peso alcanzó su posición histórica más alta, impulsado en parte por el aumento de medicamentos para la obesidad, donde el ejercicio estructurado es vital para preservar la masa muscular.
Una de las tendencias que más sube es el ejercicio para la salud mental lo que refleja que la mayoría de las personas ahora entrenan para reducir el estrés y mejorar su estado de ánimo antes que por apariencia. Una novedad importante es la entrada en el «top 20» del ejercicio para la gestión de enfermedades crónicas, destacando el papel del deporte en el tratamiento de la diabetes, enfermedades cardiovasculares, cáncer o trastornos músculo-esqueléticos. Lo que exige profesionales cualificados. No todo vale, y el informe destaca la importancia de contar con personal certificado para garantizar seguridad y eficacia.
Diferencias de resultados en la encuesta entre Estados Unidos y España.
El modelo estadounidense gira claramente hacia:
- Tecnología de los dispositivos para llevar (“wearables”) es la tendencia número 1 en EE. UU. Es decir, relojes inteligentes, pulseras de actividad, sensores de frecuencia cardiaca, sueño y carga de entrenamiento. Métrica y monitorización continua.
- Ejercicios como herramienta de salud: Los programas para adultos mayores (envejecimiento activo) son la 2ª tendencia, el control del peso la 3ª tendencia, la salud mental la 6ª tendencia y por último el ejercicio para enfermedades crónicas que ha entrado en el puesto 15.
- Apps móviles: Ocupan el 4º lugar en tendencia, utilizándose para programar entrenamientos, seguimiento de hábitos e integración con los dispositivos para llevar.
El modelo español según los encuestados: Un perfil distinto:
- El Entrenamiento Funcional es Rey, es decir ejercicio pensado para mejorar cómo nos movemos en la vida real. Se centra en movimientos, no en músculos sueltos. Busca que el cuerpo trabaje como lo hace fuera del gimnasio. Sus características claves son:
- Movimientos globales: implicando a varias articulaciones y grupos musculares a la vez.
- Patrones cotidianos: empujar, tirar, agacharse, levantar, girar, caminar, cargar.
- Estabilidad y control: especialmente de la zona central del cuerpo.
- Planos múltiples: no solo adelante–atrás, también lateral y rotacional.
- Transferencia a la vida diaria: subir escaleras, cargar bolsas, evitar caídas.
En palabras claras: sentadillas para levantarse de silla, pesos muertos para recoger del suelo, zancadas para caminar y subir escaleras, empujes y tirones (empujar una puerta, tirar de una maleta) y ejercicios de equilibrio y rotación del tronco.
- Entrenamiento Personal: España sitúa el entrenamiento personal en el tercer puesto, reflejando una alta demanda por la individualización y el acompañamiento profesional.
- Adultos Mayores y Salud: Los programas para adultos mayores ocupan el cuarto lugar en las prioridades españolas, seguidos por el ejercicio para el control del peso en la sexta posición.
- Tecnología y Salud Mental: La tecnología ponible aparece en el séptimo puesto en España, y la salud mental no aparece entre las 10 primeras tendencias.
En resumen, mientras en España se entiende el fitness como una herramienta para moverse mejor en la vida real en Estados Unidos lo entiende como una herramienta para medir, monitorizar y mejorar la salud.
Conclusiones: Hacia un Entrenamiento a Medida
El panorama del fitness para 2026 nos indica que el ejercicio ya no es una actividad aislada, sino una pieza integrada en el sistema de salud. La tendencia es clara: individualización, integración digital y accesibilidad. Ya sea a través de una aplicación móvil o en un club deportivo, el objetivo final es crear hábitos sostenibles que protejan tanto el cuerpo como la mente.
El fitness moderno es más tecnológico, menos gritos motivacionales y más datos para orientar los ejercicios. Ya no caminamos a ciegas basándonos en reglas generales; ahora contamos con herramientas tecnológicas y profesionales expertos que pueden recalcular nuestra hoja de ruta cada día, asegurándose de que lleguemos a nuestro destino (una vida larga y sana) de la forma más eficiente y segura posible.
Cayla R. McAvoy, Alexios Batrakoulis, Sarah M. Camhi, Jessica (Sudock) Sansone, Jennifer Turpin Stanfield, and Rachelle Reed. 2026 ACSM Worldwide Fitness Trends. Future Directions of the Health and Fitness Industry. ACSM’s Health & Fitness Journal. 29(6): págs. 16-33, 11/12 2025. | DOI: 10.1249/FIT.0000000000001110
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