Los macrófagos responden de forma divergente al virus de la gripe A y a Streptococcus pneumoniae en función de si se trata de una coinfección o una superinfección.
(Información publicada en Diario Médico: https://www.diariomedico.com/medicina/oncologia/cancer-renal-papilar-alteraciones-met-sumar-savolitinib-durvalumab-mejora-supervivencia.html )
El sistema inmunitario responde de manera muy distinta cuando virus y bacterias infectan simultáneamente que cuando la infección ocurre de forma secuencial. Un estudio coordinado por la Universidad CEU San Pablo y publicado en Frontiers in Immunology revela cómo reaccionan los macrófagos frente a una infección por el virus de la gripe A y la bacteria Streptococcus pneumoniae.
“El trabajo demuestra que el orden en que llegan los patógenos determina qué microorganismo domina la respuesta inmunitaria”, señala Javier Arranz Herrero, primer autor del estudio. Cuando hay coinfección de virus y bacterias, los macrófagos activan un programa inflamatorio muy similar al inducido por la bacteria sola”. En esta situación, “la señal bacteriana domina la respuesta inmunitaria, desencadenando una fuerte activación de vías inflamatorias dependientes de NF-κB” (factores de transcripción del sistema inmune).
Sin embargo, cuando la infección ocurre de forma secuencial, es decir, en caso de superinfección, donde primero infecta el virus de la gripe y posteriormente la bacteria, los macrófagos ya han sido programados por el virus. En este escenario, la respuesta inmunitaria está dominada por el virus, que condiciona la reacción posterior frente a la bacteria. Este fenómeno de primado viral altera el comportamiento de los macrófagos y puede amplificar respuestas inflamatorias asociadas a daño pulmonar y complicaciones respiratorias.
Los resultados de este estudio ayudan a explicar por qué las infecciones bacterianas secundarias a la gripe pueden ser especialmente graves y destacan la importancia de considerar no solo qué patógenos están presentes, sino también el orden en que infectan al organismo.
Los investigadores señalan que comprender cómo se reprograma la respuesta de los macrófagos durante las coinfecciones podría ayudar a diseñar nuevas estrategias terapéuticas para prevenir o tratar complicaciones respiratorias asociadas a la gripe.
“En los modelos de coinfección simultánea, los macrófagos son rápidamente reprogramados por S. pneumoniae, que consigue desviar su actividad hacia rutas antibacterianas (NF-KB). En cambio, cuando el virus infecta primero, y la bacteria un tiempo después, los macrófagos quedan marcados por una impronta antiviral generada por la interacción inicial con el virus que amplifica genes ligados a la inflamación y a la fibrina, una vía de coagulación clave por las posibles trombosis. Esto altera su respuesta posterior frente a la bacteria y modifica el curso inflamatorio”, señala Jordi Ochando, director de la Unidad de Inmunidad de Trasplantes del Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III.
Esta divergencia funcional, observada experimentalmente mediante perfiles transcripcionales y análisis de respuesta inmune a través de la secreción de citoquinas (proteómica), añade información para explicar por qué algunas combinaciones de gripe y neumococo resultan especialmente graves mientras que otras siguen trayectorias clínicas diferentes.
RESPUESTA EN FUNCIÓN DE LA EDAD
Los investigadores validaron sus hallazgos utilizando macrófagos derivados de cerdo, un modelo relevante porque este animal desarrolla una enfermedad respiratoria muy similar a la de los humanos cuando se infectan con virus de gripe porcina y con la bacteria Streptococcus suis, un patógeno estrechamente relacionado con S. pneumoniae. El modelo porcino permitió comparar los efectos de las coinfecciones dependientes bien de la cepa de virus o de distintos serotipos de S. suis. “Esta concordancia demuestra que los mecanismos descritos pueden presentar comportamientos parecidos en distintas especies que sufren la gripe. También subraya el valor de los modelos animales en la investigación traslacional para comprender mejor las coinfecciones y desarrollar intervenciones más eficaces”, explica César Gutiérrez Martin, de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de León.
El estudio también explora cómo la edad condiciona la respuesta de los macrófagos frente a estas coinfecciones, una cuestión relevante dado que las coinfecciones afectan de manera diferente a niños, adultos y personas mayores. Los investigadores compararon macrófagos procedentes de ratones jóvenes (1 semana), ratones adultos (12 semanas) y ratones de mayor edad (40 semanas).
“Los resultados mostraron que existe una gran diferencia en la respuesta entre los distintos tipos de macrófagos, es mayor en ratones de 1 semana Vs 40 semanas en la coinfección, y al revés en el caso de la superinfección. Esta respuesta también es diferente dependiendo de que se infecten al mismo tiempo o de forma secuencial”, comenta Estanislao Nistal Villán, de la Facultad de Farmacia de la Universidad CEU San Pablo.
En el estudio también han participado otras instituciones españolas e internacionales, (Centro de Biología Molecular Severo Ochoa-CSIC), (Centro de Control de Enfermedades Infecciosas, Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente, Bilthoven en los Países Bajos), y de Estados Unidos (Departamento de Microbiología, Icahn School of Medicine at Mount Sinai).
Referencias:
Javier Arranz-Herrero et al. Divergent macrophage responses to Influenza A virus and Streptococcus pneumoniae: co-infection drives bacterial dominance whereas superinfection favors viral priming. Front. Immunol., 04 March 2026
Volume 17 – 2026 | https://doi.org/10.3389/fimmu.2026.1729086 Open Acces
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