Resumen del Dr. Javier Benítez, genetista y miembro del Comité Científico de Fundación QUAES, a partir de la información de Naiara Brocal en Diario Médico ( www.diariomedico.com/medicina/endocrinologia/junio 8 )y Annals of Oncology.
Por primera vez este posible efecto protector se halla en pacientes sin diabetes. La reducción observada fue del 41% a los dos años.
Por primera vez, una investigación ha hallado un efecto protector frente al cáncer tratados con agonistas del GLP-1 en pacientes sin diabetes. Los resultados proceden de un amplio estudio observacional realizado en Estados Unidos con más de 229.000 adultos y muestran una asociación entre el tratamiento con agonistas del GLP-1 y una reducción del riesgo de 13 tipos de cáncer relacionados con la obesidad.
El tratamiento con medicamentos agonistas del GLP-1 inyectables como semaglutida (comercializada como Ozempic y Wegovy) y tirzepatida (Mounjaro y Zepbound) se asoció con una reducción del 41% en la incidencia global de estos tumores durante un seguimiento medio de dos años en pacientes que partían de un índice de masa corporal (IMC) igual o superior a 30. Los resultados se publican en Annals of Oncology, la revista de la Asociación Europea de Oncología (ESMO).
El trabajo, liderado por Aparna Kamat, directora de la División de Oncología Ginecológica del Hospital Houston Methodist (Texas, Estados Unidos), se centró en trece tumores asociados al exceso de peso, entre ellos los de endometrio, mama, colon, riñón, páncreas, tiroides, ovario, esófago, estómago, hígado y vesícula biliar, además del mieloma múltiple y el meningioma. En los países de altos ingresos, estos tumores representan alrededor del 40% de todos los diagnósticos oncológicos y su incidencia continúa aumentando, especialmente entre los adultos jóvenes.
La reducción del riesgo fue más acusada en los hombres, en quienes se situó cerca del 70% siendo de un 35% en las mujeres. Asimismo, mientras que entre los pacientes blancos el descenso fue cercano al 50%, este efecto protector no se observó en la población negra. Por principios activos, la tirzepatida se asoció con la reducción más marcada del riesgo (alrededor de un 45%).
Por tipos de cáncer, destaca especialmente el caso del mieloma y del cáncer de pancreas, en los que se registró una disminución del 60%. La menor reducción se dió en el cáncer de mama (15%) y ovario (25%)
Cristóbal Morales, responsable de la Unidad de Salud Metabólica, Diabetes y Obesidad del Hospital Vithas Sevilla y experto de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (Seedo), califica los resultados de «impactantes»: «La masa grasa es un potente órgano endocrino, metabólico y proinflamatorio y podría explicar esta relación con cánceres muy vinculados a la obesidad, como el cáncer de endometrio».
Aunque Morales recuerda que ya se habían publicado datos que relacionaban el uso de estos agonistas con una menor incidencia de cáncer en pacientes con diabetes, destaca que la mayoría de las personas que actualmente reciben estos tratamientos no presentan esta enfermedad. Ambos grupos difieren entre sí en diversos aspectos; por ejemplo, los pacientes sin diabetes suelen ser más jóvenes. Solo en Estados Unidos, el uso de agonistas del GLP-1 para tratar la obesidad en personas sin diabetes se ha disparado, pasando de 21.000 pacientes en 2019 a 174.000 en 2023.
Para el estudio, los investigadores analizaron los registros de 229.467 pacientes con obesidad y sin diabetes procedentes de TriNetX, una base de datos nacional. Entre diciembre de 2014 y junio de 2025, 86.422 pacientes (38%) recibieron prescripciones de agonistas del GLP-1 (semaglutida o tirzepatida), mientras que 143.045 (62%) fueron tratados mediante intervenciones basadas en asesoramiento dietético y promoción de la actividad física. Los participantes fueron seguidos durante dos años hasta la aparición de un diagnóstico de cáncer, fallecimiento, pérdida de seguimiento o durante un máximo de dos años tras el inicio del tratamiento farmacológico o de las medidas de estilo de vida. La edad media de la cohorte fue de 47 años.
Para mejorar la comparabilidad entre ambos grupos y emular el diseño de un ensayo clínico, los investigadores realizaron un emparejamiento por características basales. Tras este proceso, la muestra final quedó constituida por 161.796 pacientes, distribuidos de forma equitativa entre los dos grupos, con 80.899 participantes en cada uno, 60.000 mujeres y 20.000 hombres en cada uno de los dos grupos.
Los investigadores advierten de que su estudio no permite establecer una relación de causalidad y que la reducción del riesgo de cáncer aún no debería ser una razón suficiente para prescribir agonistas del receptor de GLP-1. «Sin embargo, para los pacientes obesos no diabéticos que ya son candidatos a estos medicamentos, nuestros datos proporcionan una razón adicional y potencialmente importante para entablar esa conversación», señala Kamat en una nota de prensa de ESMO.
Los investigadores advierten de que serán necesarios estudios prospectivos para confirmar si existe una relación causal entre el uso de estos fármacos y la reducción del riesgo de cáncer. En el caso del cáncer de endometrio, Kamat señala que su equipo ya está analizando cómo los agonistas del receptor de GLP-1 pueden influir en el crecimiento tumoral y la evolución de la enfermedad, así como los mecanismos biológicos implicados. Según la investigadora, estos hallazgos podrían abrir nuevas vías para el desarrollo de tratamientos frente a uno de los cánceres ginecológicos más frecuentes.
GLP-1 receptor agonist use and cancer risk in obese nondiabetic adults.
Hsu AH, Ramirez PT, Chang YH, Chiang YC, Santía MC, Meschini T, Mateo-Kubach P, Suri A, Kamat AA. Ann Oncol. 2026 Jun 7:S0923-7534(26)00157-2. doi: 10.1016/j.annonc.2026.04.013. Online ahead of print
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