Resumen de José López Torrecilla, oncólogo radioterápico y miembro del Comité Científico de Fundación QUAES, a partir del artículo publicado en Nature Medicine: Spinal cord stimulation for upper limb motor function in people with chronic post-stroke hemiparesis: a feasibility trial.
Un artículo publicado en la revista Nature Medicine en junio 2026 por un equipo de las Universidad de Pittsburgh y Carnegie Mellon ha demostrado que la estimulación eléctrica de la médula espinal es una vía segura y eficaz para devolver el movimiento a brazos paralizados por un ictus crónico.
El problema
El ictus es la principal causa de parálisis del brazo en EEUU, con una incidencia de aproximadamente 400.000 personas cada año. Las secuelas crónicas más frecuentes suelen ser pérdida de fuerza, rigidez (espasticidad) y falta de control fino en las manos, limitaciones que pueden persistir durante años y que interfieren en actividades tan cotidianas como vestirse, comer o escribir.
La rehabilitación estándar a menudo no es suficiente y las terapias de rehabilitación intensiva, aunque pueden producir mejorías, requieren entre 100 y 120 horas de entrenamiento durante cuatro semanas, sin embargo, en la práctica clínica habitual, los pacientes suelen recibir aproximadamente 7 horas. Ante esta brecha, los investigadores del trabajo han explorado una estrategia diferente basada en la estimulación eléctrica de la médula espinal para “despertar” los circuitos nerviosos que sobrevivieron al ataque cerebral.
Pregunta de los investigadores
¿Puede la estimulación epidural cervical de la médula espinal mejorar de forma segura la función motora del miembro superior, en pacientes con hemiparesia crónica tras un ictus, incluso sin un programa intensivo de rehabilitación?
Material y métodos
En un estudio prospectivo de seguridad, viabilidad y eficacia, que incluyó a siete personas con hemiparesia crónica grave, con una evolución de entre 2 y 10 años desde el ictus. Todos los pacientes presentaban limitaciones importantes en la movilidad del miembro superior. A los participantes se les implantó temporalmente (4 semanas por limitación regulatoria de la FDA), dos electrodos epidurales sobre la médula espinal cervical, mediante una intervención quirúrgica. Posteriormente se realizó también un seguimiento tras la retirada de los electrodos.
A diferencia de otros estudios, no se siguió un programa intensivo de ejercicios. Los participantes únicamente realizaron las actividades normales y las necesarias para las evaluaciones, acumulando unas 8,6 horas de actividad motora en total. Los investigadores compararon el rendimiento con el sistema de estimulación encendido y apagado, evaluando fuerza muscular, coordinación, espasticidad y capacidad funcional.
Resultados
Los resultados fueron llamativos. Con la estimulación activada, la fuerza muscular aumentó de forma inmediata, en promedio, los pacientes lograron una mejora del 32% en la fuerza del brazo, con incrementos del 55% en la prensión de la mano. Las trayectorias del brazo durante el movimiento fueron más precisas, suaves y coordinadas. También se observó una reducción de los movimientos involuntarios anómalos, tan frecuentes tras el ictus. Aunque todos los pacientes se beneficiaron, el análisis preliminar indica que la preservación de la función sensorial puede ser un factor determinante de la respuesta a la estimulación.
La mejoría se reflejó también en las escalas clínicas estándares de evaluación tales como la puntuación Fugl-Meyer (escala de referencia para medir la recuperación motora post-ictus) que aumentó una media de 6,57 puntos respecto al punto de partida, y el 85% de esa ganancia ya era visible a las dos semanas. El ARAT (“Action Research Arm Test”, prueba de acción e investigación del brazo), una prueba para evaluar la capacidad motora, la destreza y recuperación funcional del brazo tras lesiones neurológicas, mejoró en casi 5 puntos.
Destacó también la reducción de la espasticidad, todos los participantes experimentaron una disminución clínicamente significativa de la rigidez muscular, con efectos superiores a los descritos para el baclofen intratecal y la toxina botulínica. Tres pacientes recuperaron movimientos de dedos o apertura de mano.
No se produjeron eventos adversos graves.
Discusión
Los autores destacan que esta tecnología actúa de manera diferente a otras estrategias de neuromodulación. En lugar de potenciar los efectos de la rehabilitación, la estimulación medular proporciona una asistencia inmediata al movimiento mientras está activa. Este planteamiento la acerca al concepto de una neuroprótesis funcional permanente, análoga al marcapasos o a la estimulación cerebral profunda en el Parkinson, que el paciente activaría cuando necesite realizar tareas concretas de la vida diaria.
Los autores consideran que, aunque es una técnica altamente especializada e invasiva, a medio-largo plazo tienen un potencial muy alto para pacientes con hemiparesia crónica severa refractaria a rehabilitación convencional, pacientes con conectividad sensorial residual preservada y como alternativa o complemento a toxina botulínica en espasticidad
Limitaciones del estudio: Solo participaron siete personas, no existió grupo control y el seguimiento fue breve, los beneficios decaen tras la retirada de los electrodos. La utilidad real probablemente requiere implantes permanentes, aun no evaluados en este contexto.
Conclusiones
El trabajo aporta la primera evidencia clínica que muestra que la estimulación epidural cervical de la médula espinal puede mejorar de manera rápida y significativa la función del brazo en personas con secuelas crónicas de ictus, con un perfil de seguridad excelente y con una carga de rehabilitación mínima.
Aunque todavía se trata de una tecnología experimental, que no cambia la práctica clínica actual, los resultados sugieren que podría convertirse en una nueva herramienta terapéutica de alto impacto para miles de pacientes que hoy disponen de muy pocas opciones de recuperación funcional.
Roberto M. de Freitas, Shovan Bhatia, Erynn Sorensen, Nikhil Verma, Erick Carranza, Scott Ensel, Luigi Borda, Amy Boos, Jeff Goldsmith8, Lee E. Fisher, Daryl P. Fields, Marc P. Powell, Shane Gordon, Jeffrey Balzer, Robert M. Friedlander, George F. Wittenberg, Peter C. Gerszten, John W. Krakauer, Elvira Pirondini, Douglas J. Weber & Marco Capogrosso. Spinal cord stimulation for upper limb motor function in people with chronic post-stroke hemiparesis: a feasibility tria
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