
Martín Núñez Abad, MD, MSc, PhD | Oncólogo médico
Consorcio Hospital General Universitario de Valencia
Durante mucho tiempo hemos visto a las bacterias como enemigas. Las asociábamos a infecciones, enfermedades y antibióticos. Sin embargo, en los últimos años la ciencia ha ido desvelando una realidad mucho más compleja: los billones de microorganismos que viven en nuestro intestino y en otras partes de nuestro cuerpo, lo que conocemos como microbiota, pueden convertirse en aliados en el tratamiento contra el cáncer.
Un ecosistema invisible con un impacto muy real
En el cuerpo humano habitan aproximadamente 38-39 billones de microorganismos (principalmente bacterias, pero también virus y hongos), una cifra algo mayor al número total de células que nos componen. La inmensa mayoría de ellos se concentra en el intestino, donde forman un ecosistema complejo y dinámico. Este universo microscópico, que puede llegar a pesar hasta dos kilogramos, se comporta funcionalmente como un órgano más: participa en la digestión, produce metabolitos esenciales, regula el sistema inmunitario y mantiene la integridad de la barrera intestinal.
En los últimos años hemos comprendido algo aún más revelador: la composición de esta comunidad microbiana no solo puede influir en el riesgo de desarrollar determinados tipos de cáncer, sino también en la forma en que un paciente responde a los tratamientos oncológicos.
La relación entre microbiota y cáncer es compleja y bidireccional. Un desequilibrio en esta comunidad —lo que denominamos disbiosis—puede favorecer la inflamación crónica y generar un microambiente propicio para el desarrollo tumoral. Por el contrario, una microbiota diversa y equilibrada puede ejercer un efecto protector e incluso potenciar la eficacia de las terapias anticancerígenas, especialmente de la inmunoterapia.
Cuando las bacterias favorecen el cáncer
No todas las bacterias intestinales son beneficiosas. En el caso del cáncer colorrectal, uno de los más frecuentes en el mundo, se han identificado especies asociadas a un mayor riesgo tumoral. Entre ellas se encuentran Fusobacterium nucleatum, ciertas cepas toxigénicas de Escherichia coliy el Bacteroides fragilisenterotoxigénico.
Estas bacterias pueden actuar de distintas maneras. Algunas producen toxinas capaces de dañar directamente el ADN de las células intestinales. Otras generan inflamación crónica, alteran el metabolismo de los ácidos biliares o activan vías moleculares que favorecen la proliferación celular descontrolada. También pueden formar biopelículas sobre la mucosa intestinal, creando un microambiente que protege a las células tumorales y dificulta la acción del sistema inmunitario.
Este entorno inflamatorio sostenido es uno de los factores que conecta microbiota y cáncer: la inflamación crónica es, en muchos casos, un terreno fértil para el desarrollo tumoral.
Los “guardianes” microscópicos
Afortunadamente, el equilibrio también incluye bacterias con efecto protector. Especies como Faecalibacterium prausnitzii, Akkermansia muciniphila, así como diversas cepas de Bifidobacteriumy Lactobacillus, desempeñan un papel clave en el mantenimiento de la salud intestinal.
Muchas de estas bacterias producen ácidos grasos de cadena corta, especialmente butirato, una molécula con potentes propiedades antiinflamatorias. El butirato no solo nutre a las células del colon,
sino que también puede inhibir la proliferación de células tumoralesy favorecer la muerte de células dañadas.
Además, estas bacterias fortalecen la barrera intestinal, impidiendo que toxinas y microorganismos potencialmente dañinos atraviesen la mucosa. También modulan de forma positiva el sistema inmunitario, ayudándolo a reconocer y eliminar células anómalas antes de que progresen a un tumor.
Microbiota e inmunoterapia: un cambio de paradigma
Uno de los hallazgos más revolucionarios de los últimos años es que la microbiota intestinal puede influir de manera decisiva en la respuesta a la inmunoterapia. Los inhibidores de puntos de control inmunitario —tratamientos que “liberan” al sistema inmunitario para que ataque al tumor—han transformado el manejo de varios cánceres. Sin embargo, no todos los pacientes responden igual.
Diversos estudios en melanoma, cáncer de pulmón y cáncer renal, entre otros tumores, han mostrado que los pacientes con una microbiota más diversa y con mayor presencia de determinadas bacterias beneficiosas presentan mejores tasas de respuesta y mayor supervivencia. Por el contrario, el uso de antibióticos antes o durante la inmunoterapia se ha asociado con peores resultados, probablemente debido a la alteración profunda del ecosistema intestinal.
Este descubrimiento ha cambiado nuestra forma de entender el tratamiento oncológico: ya no solo importa el tumor o el sistema inmunitario, sino también el equilibrio microbiano del paciente.
Nuevas estrategias terapéuticas
A partir de estos hallazgos, se están desarrollando estrategias para modular la microbiota con fines terapéuticos.
El trasplante de microbiota fecal, que consiste en transferir bacterias intestinales de un donante sano o de un paciente que ha respondido bien al tratamiento, ha mostrado resultados prometedores en ensayos clínicos iniciales. Algunos pacientes con melanoma resistentes a la inmunoterapia lograron respuestas clínicas tras recibir microbiota de pacientes respondedores.
También se están investigando probióticos específicos como complemento a la quimioterapia y la inmunoterapia, con elobjetivo de mejorar la eficacia y reducir efectos secundarios como la diarrea o la mucositis.
Por otra parte, la dieta emerge como una herramienta poderosa. Una alimentación rica en fibra favorece el crecimiento de bacterias productoras de butirato y se ha asociado con mejores resultados en pacientes tratados con inmunoterapia.
El futuro: hacia una oncología más personalizada
La investigación avanza hacia un modelo de medicina personalizada basada en la microbiota. En un futuro próximo, el análisis del perfil microbiano podría formar parte de la evaluación rutinaria de los pacientes con cáncer, ayudando a predecir qué tratamiento será más eficaz en cada caso.
Además, se están desarrollando bacterias modificadas capaces de colonizar tumores y liberar agentes terapéuticos directamente en el microambiente tumoral, así como bacteriófagos diseñados para eliminar de forma selectiva bacterias promotoras del cáncer.
Conclusión
La microbiota ya no puede considerarse un elemento secundario en la oncología moderna. Hoy sabemos que estos microorganismos participan activamente en procesos clave como la inflamación, la regulación del sistema inmunitario y la respuesta a los tratamientos antitumorales.
Es cierto que todavía quedan muchas preguntas abiertas y que se necesitan más ensayos clínicos e investigación para integrar de forma definitiva estos conocimientos en la práctica asistencial. Sin
embargo, la evidencia acumulada apunta en una dirección clara: cuidar el equilibrio de nuestra microbiota —mediante una alimentación rica en fibra y alimentos frescos, evitando el uso innecesario de antibióticos y manteniendo hábitos de vida saludables—puede convertirse en una herramienta complementaria dentro de la prevención y el tratamiento del cáncer.
Más que una moda científica, la microbiota representa un cambio de paradigma. Estamos empezando a comprender que la microbiota también puede tener influencia sobre la enfermedad tumoral. Y esa nueva mirada probablemente transformará parte de la oncología en los próximos años.
Bibliografía:
- Peddireddi RSS, Kuchana SK, Kode R, Khammammettu S, Koppanatham A, Mattigiri S, et al. Role of gut microbiome in oncogenesis and oncotherapies. Cancers (Basel).2025 Dec 29;18(1):99.
- Fernandez E, Wargo JA, Helmink BA. The Microbiome and Cancer: A Translational Science Review. JAMA.2025 Jun 24;333(24):2188-2196.
- Makkar SK, Bishnupuri KS. The gut microbiome and gastrointestinal cancers: mechanisms, biomarkers and therapeutic opportunities. Front Physiol.2025 Oct 30;16:1676796.
- El Tekle G, Garrett WS. Bacteria in cancer initiation, promotion and progression. Nat Rev Cancer.2023 Sep;23(9):600-618.
- El Tekle G, Andreeva N, Garrett WS. The role of the microbiome in the etiopathogenesis of colon cancer. Annu Rev Physiol.2024;86:453-478.
- Wong CC, Yu J. Gut microbiota in colorectal cancer development and therapy. Nat Rev Clin Oncol.2023 Jul;20(7):429-452.
- Han B, Zhang Y, Feng X, Yang J, Wang B, Fang J, et al. The power of microbes: the key role of gut microbiota in the initiation and progression of colorectal cancer. Front Oncol.2025;15:1563886.
- Basoya R, Singh B, Basi A, Aggarwal S. Role of microbiome in cancer progression. Int Rev Cell Mol Biol.2025;394:79-106.
- Cao C, Yue S, Lu A, Liang C. Host-gut microbiota metabolic interactions and their role in precision diagnosis and treatment of gastrointestinal cancers. Pharmacol Res.2024 Sep;207:107321.
- Gazzaniga FS, Kasper DL. The gut microbiome and cancer responseto immune checkpoint inhibitors. J Clin Invest.2025 Feb 3;135(3):e184321.
- Fernandes MR, Aggarwal P, Costa RGF, Cole AM, Trinchieri G. Targeting the gut microbiota for cancer therapy. Nat Rev Cancer.2022 Dec;22(12):703-722.
- Wei D, Sun Y, Han J, Liu J. Microbiota and cancer immunotherapy: mechanisms, clinical implications, and precision therapeutics. Semin Cancer Biol.2026 Jan;118:62-73.
- McQuade JL, Daniel CR, Helmink BA, Wargo JA. Modulating the microbiome to improve therapeutic response in cancer. Lancet Oncol.2019 Feb;20(2):e77-e91.
- Hajjar R, Mars RAT, Kashyap PC. Harnessing the microbiome for cancer therapy. Nat Rev Microbiol.2026 Jan 5.
- Barragan-Carrillo R, Zengin ZB, Pal SK. Microbiome modulation for the treatment of solid neoplasms. J Clin Oncol.2025 Aug 20;43(24):2734-2738.
- Zarour HM, Trinchieri G. Harnessing the microbiome in cancer immunotherapy: regulation, prediction, and therapeutic targeting. Annu Rev Immunol.2025 Dec 5.
- Davar D, Zarour HM. Facts and hopes for gut microbiota interventions in cancer immunotherapy. Clin Cancer Res.2022 Oct 14;28(20):4370-4384.
- Ciernikova S, Sevcikova A, Drgona L, Mego M. Modulating the gut microbiota by probiotics, prebiotics, postbiotics, and fecal microbiota transplantation: an emerging trend in cancer patient care. Biochim Biophys Acta Rev Cancer.2023 Nov;1878(6):188990.
- Badgeley A, Anwar H, Modi K, Murphy P, Lakshmikuttyamma A. Effect of probiotics and gut microbiota on anti-cancer drugs: mechanistic perspectives. Biochim Biophys Acta Rev Cancer.2021 Jan;1875(1):188494.
- Jani CT, Edwards K, Bhanushali C, Zheng X, Salazar AS, Lopes G, et al. Leveraging beneficial microbiome-immune interactions via probiotic use in cancer immunotherapy. Front Immunol.2025;16:1713382.
- Simpson RC, Shanahan ER, Batten M, et al. Diet-driven microbial ecology underpins associations between cancer immunotherapy outcomes and the gut microbiome. Nat Med.2022 Nov;28(11):2344-2352.
- Liu Y, Miao K, Yang X. Microbiome-modulated immunotherapy in oncology: current applications and future prospects. Semin Cancer Biol.2026 Jan;119:38-53.
Dejar Comentario
Newsletter
Contacto




